Un equipo exitoso se construye a partir de varios elementos esenciales: el entrenador, que guía al equipo; los aficionados, que lo apoyan; los jugadores, que lo forman; y el capitán, que encarna todos estos roles y más.
Los dos capitanes del primer equipo, Caro Falcone y Willy Enos, han asumido este papel integral y exigente de liderazgo, guiando a sus compañeros tanto dentro como fuera del campo.

Debido a las responsabilidades que conlleva este rol, es importante tener en cuenta las características de los posibles capitanes, ya que algunos pueden reflejar mejor estos valores. Para Caro, un buen capitán debe tener “humildad, buen liderazgo, buena comunicación y, sobre todo, empatía.”
“Creo que una de las características que debe tener un capitán es el compromiso, no solo con el equipo y el cuerpo técnico, sino también con el club. No solo representamos al equipo, sino a toda la entidad,” dice Willy.
Sin embargo, aunque una persona encaje perfectamente en el perfil, el rol de capitán sigue siendo un reto. Especialmente en entrenamientos difíciles o partidos desmotivadores, el capitán debe mantener una actitud positiva y motivadora, a pesar de sus propias emociones.
“Para poder mantener esa actitud positiva, uno tiene que estar positivo primero, y muchas veces me encuentro que no lo estoy en situaciones complicadas,” cuenta Caro. “Pero creo que es muy importante saber animar al equipo, motivarlo y saber, según el momento, qué frases utilizar para levantar el ánimo.”

Willy está de acuerdo, y también destaca el compromiso como un valor clave.
Esa capacidad para inspirar al equipo no se limita solo a mantener el ánimo alto en tiempos difíciles: también implica reconocer las fortalezas de cada jugador y animarles a contribuir a su manera. Para Willy, centrarse en lo positivo de cada compañero es esencial para mantener un buen ambiente.
“Creo que una forma de mantener la paz y un buen ambiente de entrenamiento en momentos críticos es buscar siempre lo positivo de cada jugador y potenciarlo. Todos tenemos algo que aportar al equipo y hay que sacar a relucir esas cualidades,” comenta Willy.
Y, por supuesto, liderar con el ejemplo es fundamental.
“Liderar con el ejemplo es clave: no solo hablar, sino actuar. Si quiero compromiso del equipo, primero tengo que demostrar que yo también doy el 100%. Tengo que ser el primero en presionar, el primero en correr, el primero al frente. Como capitán, tengo que ser el que lidera,” añade.
Para ambos, Willy y Caro, el rol de capitán ha sido un viaje de crecimiento personal, no solo como jugadores, sino también como personas.
Caro cree que el liderazgo le ha ayudado a ganar confianza y mejorar su comunicación, permitiéndole desarrollarse como líder sin dejar de ser fiel a sí misma.
“Intento que el rol de capitana no me cambie como persona ni con mis compañeras. Pero con el tiempo, tras tantos años como capitana aquí y en otros equipos, creo que me ha dado seguridad y confianza en mí misma para liderar un grupo, comunicarme mejor y crecer en distintos entornos,” comparte Caro.
La visión de Willy se centra en conocer sus propios límites y aprender constantemente de cada experiencia.
“Creo que también me he llegado a conocer mejor a mí mismo. He aprendido dónde están mis límites. A veces los supero y, claro, ahí es cuando me equivoco, pero forma parte del proceso de aprendizaje. Es parte de crecer,” afirma. “Creo que uno nunca deja de aprender.”
El liderazgo de Caro y Willy ha sido clave para el buen ambiente y los logros del Catalònia Hoquei Club. Y, como dice Willy, todavía queda mucho por aprender.